
Un parquet bien cuidado puede acompañarte durante décadas. La mayoría de los problemas —arañazos, manchas de agua, oscurecimiento— se evitan con unos hábitos sencillos y los productos adecuados. Esta guía reúne lo esencial.
Limpieza diaria y semanal
- Barre o aspira con regularidad, con un cepillo suave: el polvo y la arena actúan como lija sobre el acabado.
- Para la limpieza a fondo, usa una fregona bien escurrida, casi seca. La madera no debe tener charcos ni humedad prolongada.
- Seca de inmediato cualquier derrame.
Usa productos pensados para madera
Evita lejía, amoniaco, ceras genéricas y productos abrasivos: pueden dañar el acabado o dejar marcas. Los jabones y limpiadores específicos para parquet respetan la protección de la superficie. En nuestra sección de cuidado y mantenimiento encontrarás limpiadores y productos de tratamiento, entre ellos los de Rubio Monocoat.
Aceitado o barnizado: no se cuidan igual
Antes de elegir un producto, comprueba con qué está acabado tu suelo, porque el mantenimiento cambia:
- Parquet aceitado: se cuida con jabones y aceites de mantenimiento compatibles. Su gran ventaja es que las zonas dañadas se pueden reparar localmente, sin tratar todo el suelo.
- Parquet barnizado: la capa protectora es superficial y se limpia con productos neutros específicos. Si se desgasta, suele requerir una renovación más completa.
Si tienes dudas, consulta la ficha técnica del producto o pregúntanos.
Evita arañazos y marcas
- Coloca fieltros en las patas de sillas, mesas y sofás.
- Usa alfombras en las entradas y zonas de paso para retener arena y suciedad.
- Elige ruedas blandas en sillas de escritorio o coloca una alfombra protectora debajo.
- Evita caminar con tacones muy finos o calzado con piedrecitas en la suela.
Controla la humedad y el sol
La madera responde a su entorno: absorbe y libera humedad y puede dilatarse o contraerse. Lo recomendable es mantener la estancia con una humedad relativa moderada, habitualmente entre el 40 % y el 60 %, y evitar cambios bruscos de temperatura. La luz solar directa y constante puede aclarar u oscurecer el tono con los años, por lo que unas cortinas o estores ayudan a que el desgaste sea uniforme.
Cuidados periódicos
Con el tiempo, incluso el mejor parquet agradece un tratamiento de mantenimiento. La frecuencia depende del uso y del tipo de acabado; en zonas de mucho tránsito conviene revisarlo con más frecuencia. Si notas la superficie apagada o ves zonas con desgaste, es el momento de aplicar el producto de mantenimiento adecuado.
Resumen rápido
- Barrer y aspirar a menudo.
- Fregona casi seca y productos específicos.
- Fieltros y alfombras para prevenir rayones.
- Humedad estable y protección del sol directo.
- Mantenimiento periódico según el acabado.
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